viernes, 29 de abril de 2011

Día 16

Ha sido una semana difícil, ardua para la reorientación de la política de seguridad, porque el problema actual, estoy convencido es un problema de diseño de política pública. En la cámara de diputados se discutió una reforma a la ley se seguridad nacional que lograron integrar en un discurso polarizado a la posición del gobierno federal actual. Sé que una reforma que dote de marco jurídico a la preservación de la seguridad nacional es necesaria, pero esta tiene poco o nada que ver con resolver el grave problema de inseguridad y violencia que tenemos hoy en día, hay que seguir insistiendo, hay que seguir informándonos.


Busqué y busqué la opinión de Alejandro Poiré en relación a este tema, a estas alturas ya no me sorprende que no exista repuesta de su parte (asumo que estaba reflexionando sobre su visita a Harvard) en el ejercicio de transparencia que el gobierno federal comenzó unilateralmente, no hay de otra más que seguir tratando de aportarle a su estrategia y al diseño de una política de seguridad eficiente de Estado. Por cierto que le hicieron una nueva entrada en su blog titulada “Reflexiones sobre la estrategia…” sinceramente ni siquiera recomiendo invertir unos pocos minutos leyéndola.


Por el lado de la ciudadanía, Javier Sicilia y su efervescente organización continúan convocando a la marcha nacional del 8 de mayo sin rumbo fijo, a la que se suman distintos sentires y pesares nacionales, el más nuevo: el rechazo a la ley de seguridad nacional (planteamiento que en sí mismo es contradictorio dado que existe una ley de seguridad nacional, en dado caso se podría estar en contra de una reforma a dicha ley).


Difícil, complicado pero no imposible, reitero la necesidad en reorientar la política de seguridad desde la trinchera de la individualidad aportando en lo colectivo, seguimos reorientando…

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